El Triduo Pascual es una experiencia intensa de fe que vive la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Lo vivimos en oración y recogimiento en las parroquias de San Bruno y Santo Domingo de Guzmán. En la celebración de la Cena del Señor (Jueves), de la Pasión del Senor (Viernes), y de la Vigilia Pascual (Sábado en la noche): Celebramos así la institución de la Eucaristía, la Adoración de la Santa Cruz y llevamos la Cruz de Cristo por las calles en un concurrido y piadoso Via Crucis, para culminar el Sábado Santo con la Madre de las Vigilias, llenos de alegria y esperanza, con Jesús vivo con el fuego nuevo.












