El 24 de mayo se celebró en la Parroquia San Bruno de Ñuñoa la Solemnidad de Pentecostés, culminando con la consagración de las familias al Divino Espíritu Santo.
En el mismo contexto de esta bendecida celebración fue administrada la Primera Comunión que culminó con un encuentro en la Sede de los Heraldos del Evangelio.


