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	<title>Especiales &#8211; Heraldos del Evangelio Chile</title>
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		<title>Familia &#124; Desde chiquito se endereza el arbolito</title>
		<link>https://heraldoschile.com/familia-desde-chiquito-se-endereza-el-arbolito/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Jul 2023 23:48:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
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					<description><![CDATA[El título de este artículo nos remite a un conocido refrán que refiere la necesidad de cuidar del tallo joven desde el comienzo de su crecimiento, afirmándolo con palos para que no se tuerza y desbastándolo con podas.&#160; Aplicado a los hombres, el adagio viene a relacionarse con la máxima bíblica: «Educa al muchacho en [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>El título de este artículo nos remite a un conocido refrán que refiere la necesidad de cuidar del tallo joven desde el comienzo de su crecimiento, afirmándolo con palos para que no se tuerza y desbastándolo con podas.</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aplicado a los hombres, el adagio viene a relacionarse con la máxima bíblica: «Educa al muchacho en el buen camino: cuando llegue a viejo seguirá por él» (Prov&nbsp;22, 6).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una buena formación presupone desde temprana edad cierta&nbsp;<em>disciplina</em>, es decir, una acción propia al&nbsp;<em>discípulo</em>, de manera ordenada, con enfoque y tenacidad.</strong>&nbsp;De este modo, el hombre desarrolla métodos de aprendizaje para distintas áreas del conocimiento, las llamadas&nbsp;<em>disciplinas</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En español,&nbsp;<em>disciplina</em>&nbsp;también significa&nbsp;<em>castigo</em>, por lo que se confunde con autoritarismo puro.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El laxismo la rechaza&nbsp;<em>a priori</em>; no obstante, puede ser provechosa en situaciones excepcionales, análogamente a los efectos positivos de una dieta más estricta para la curación de ciertas enfermedades.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La disciplina, sin embargo, sólo es saludable si se alía a la templanza.</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El Colégio do Caraça</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el ámbito pedagógico, fue proverbial la fama de «rigidez» del tradicional Colégio do Caraça, fundado en 1820 en la ciudad brasileña de Catas Altas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<strong>este internado para niños, dirigido por sacerdotes lazaristas, poseía una rutina reglamentada, compromiso en los estudios clásicos y exigente condicionamiento, pero siempre buscando el equilibrio:</strong>&nbsp;«Los alumnos serán formados —demanda el estatuto de 1955— en una disciplina suave y firme que evita, con el mismo cuidado, un rigorismo exagerado y una largueza perjudicial».<sup>1</sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun así,&nbsp;<strong>los rumores difundían la idea de que el establecimiento de enseñanza era una especie de calabozo para estudiantes díscolos… Nada más falso.</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí surgieron eminentes figuras de la vida eclesiástica, intelectual, militar y política de todo el país, entre ellos dos presidentes de la República: Alfonso Pena y Arthur Bernardes. Destáquese también que en el período de una observancia disciplinaria mayor, durante la gestión del P. Clavelin entre 1867 y 1885, fue cuando la institución alcanzó igualmente el mayor número de matrículas, entre 300 y 400.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Disciplina y esfuerzo</h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Niños caprichosos. Consejo para educarlos." width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/HkTkir_H61c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Se podría objetar que el uso de la disciplina quedó relegado al pasado; inaplicable, por tanto, a la «era del&nbsp;<em>smartphon</em>e». No es lo que la experiencia y los estudios académicos han demostrado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Basta mencionar el caso del brasileño Diego Franco Araújo, de 19 años, que superó la prueba de acceso a la universidad en el primer puesto de 2022 en la Facultad de Medicina de la USP.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El joven cuenta que para aprobar el examen exitosamente aplicó una rutina práctica de estudios, con simulador de ejercicios, disciplina y autoconocimiento, combinándolos con momentos de esparcimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este ámbito, una investigación de 2005 realizada por Duckworth y Seligman, con ciento cuarenta alumnos de 3.º de Secundaria, detectó que&nbsp;<strong>la autodisciplina tenía el doble de importancia que el coeficiente intelectual para el buen rendimiento estudiantil</strong>.<sup>2</sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto se aplica también al buen desempeño en los deportes.&nbsp;<strong>La madre de Rayssa Leal, la medallista olímpica más joven de Brasil, que tenía 13 años cuando ganó el premio,</strong>&nbsp;<strong>comentó así la conquista de su hija: «El resultado no tiene que ver con la edad; son el esfuerzo y la disciplina los que hacen una campeona».</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">«La fábrica de cretinos digitales»</h2>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/07/ezgif.com-webp-to-jpg.jpg" alt="" class="wp-image-1289" width="851" height="588"/></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ante la actual avalancha de distracciones, provocada especialmente por dispositivos electrónicos, se requiere aún más el «condimento» de la disciplina. Es lo que concluye el libro&nbsp;<em>La fábrica de cretinos digitales. Los peligros de las pantallas para nuestros hijos</em>, del neurocientífico francés Michel Desmurget.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra demuestra, por ejemplo, que el buen rendimiento escolar es inversamente proporcional al tiempo de exposición a las pantallas —del ordenador, del móvil, de la televisión, etc.—, las cuales son cada vez más utilizadas para entretenimiento y menos para trabajos escolares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El autor cita también un estudio de 2011 que analizó tres estilos de educación parental: permisiva, es decir, sin reglas; autoritaria, con reglas rígidamente impuestas; y persuasiva, con reglas explicadas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El artículo pone en evidencia que el número de niños susceptibles de asistir a la televisión más de cuatro horas diarias en cada grupo fue respectivamente del 20%, 13% y 7%. En otras palabras, las reglas disciplinarias son más eficaces si se aplican —y explican— con sabiduría.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desmurget concluye que el consumo lúdico de los dispositivos digitales por parte de las nuevas generaciones no sólo es exagerado, sino que está fuera de control.</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, considerando el deficiente rendimiento de los alumnos brasileños, en particular, en los&nbsp;<em>ranking</em>s mundiales de educación, la situación puede ser aún más grave</p>



<h2 class="wp-block-heading">Para que el «arbolito» dé buenos frutos…</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para concluir:&nbsp;<strong>¿Cómo está la situación en su casa?</strong>&nbsp;¿Ha pensado en desconectar un poco los aparatos electrónicos?&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actividades tan humanas como las de conversar, cantar, jugar o leer fluirán automáticamente…</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, así como la planta no necesita únicamente de podas y palos de sustento, sino también de lo que viene de lo alto —el sol y la lluvia—,&nbsp;<strong>así al hombre le hace falta, además de disciplina, contemplar las cosas de lo alto —al Altísimo, lo trascendente, los elevados valores de la vida— y menos el brillo opaco de las pantallas digitales.</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esta forma, el «arbolito» no sólo crecerá bien, sino que dará óptimos frutos.</p>
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		<title>Corpus Christi – Historia</title>
		<link>https://heraldoschile.com/corpus-christi-historia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jun 2023 23:02:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[“Corpus Christi» Historia del Himno Corría el año de 1264. El Papa Urbano IV ordenó que se convocara una selecta asamblea que reuniese a los más famosos maestros de teología de aquel tiempo. Entre ellos se encontraban dos varones conocidos no sólo por el brillo de la inteligencia y pureza de su doctrina, sino por [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">“Corpus Christi» Historia del Himno</p>



<p class="wp-block-paragraph">Corría el año de 1264. El Papa Urbano IV ordenó que se convocara una selecta asamblea que reuniese a los más famosos maestros de teología de aquel tiempo. Entre ellos se encontraban dos varones conocidos no sólo por el brillo de la inteligencia y pureza de su doctrina, sino por la heroicidad, sobre todo, de sus virtudes: Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La razón de la convocatoria se relacionaba con una reciente bula pontificia en la que se instituía una fiesta anual en honor al Santísimo Cuerpo de Cristo. Para que esta conmemoración tuviese un gran esplendor, deseaba Urbano IV que se compusiera un Oficio, como también lo propio a la Misa a ser cantada en esa solemnidad. Así, solicitó a cada uno de aquellos doctos personajes que elaboraran una composición y se la presentasen en unos días, con el fin de escoger la mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Célebre se hizo el episodio ocurrido durante la sesión. El primero en exponer su obra fue fray Tomás. Serena y calmamente, desenrolló un pergamino y los circundantes oyeron la declamación pausada de la Secuencia compuesta por él:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>Lauda Sion Salvatorem, lauda ducem et pastorem in hymnis et canticis (Loa, Sión, al Salvador, alaba a tu guía y pastor con himnos y cánticos)… Admiración general.</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Fray Tomás concluía: …<em>tuos ibi commensales, cohæredes et sodales, fac sanctorum civium</em>&nbsp;(admítenos en el Cielo entre tus comensales y haznos coherederos en compañía de los que habitan la ciudad de los santos).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fray Buenaventura, digno hijo del Poverello de Asís, sin titubear rasgó su composición; y los demás lo imitaron, rindiéndole tributo de esta manera al genio y la piedad del Aquinate. La posteridad no llegó a conocer las demás obras, sublimes sin duda, pero inmortalizó el gesto de sus autores, verdadero monumento de humildad y modestia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Origen de la fiesta de “Corpus Christi»</h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="CORPUS CHRISTI - 4 Consideraciones Importantes #CorpusChristi" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/bqtHkZHARGo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Varios motivos condujeron a que la Sede Apostólica diese este nuevo impulso al fervor eucarístico</strong></em>, haciendo extensiva a toda la Iglesia una devoción que ya se venía practicando en ciertas regiones de Bélgica, Alemania y Polonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El primero de ellos</em>&nbsp;</strong>se remonta a la época en que Urbano IV, entonces miembro del clero belga de Liège, examinó cuidadosamente el contenido de las revelaciones con las que el Señor se dignó favorecer a una joven religiosa del monasterio agustino de Mont-Cornillón, cercano a aquella ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1208, cuando tenía sólo 16 años, Juliana fue objeto de una singular visión: un refulgente disco blanco, semejante a la luna llena, que tenía uno de sus lados oscurecido por una mancha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras algunos años de oración, le fue revelado el significado de aquella luminosa “luna incompleta”: simbolizaba la Liturgia de la Iglesia, a la cual le faltaba una solemnidad en alabanza al Santísimo Sacramento. Santa Juliana de Mont-Cornillón había sido elegida por Dios para comunicar al mundo ese deseo celestial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pasaron más de veinte años hasta que la piadosa monja, dominando la repugnancia que procedía de su profunda humildad, se decidiera a cumplir su misión y relatara el mensaje que había recibido. A pedido suyo, fueron consultados varios teólogos, entre ellos el P. Jacques Pantaleón —futuro Obispo de Verdún y Patriarca de Jerusalén—, que se mostró entusiasmado con las revelaciones de Juliana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas décadas más tarde, y ya habiendo fallecido la santa vidente, quiso la Divina Providencia que el ilustre prelado fuese elevado al Solio Pontificio en 1261, escogiendo el nombre de Urbano IV.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se encontraba este Papa en Orvieto, en el verano de 1264, cuando llegó la noticia de que, a poca distancia de allí, en la ciudad de Bolsena, durante una Misa en la iglesia de Santa Cristina, el celebrante —que sentía probaciones en relación a la presencia real de Cristo en la Eucaristía— había visto como la Hostia Sagrada se transformaba en sus propias manos en un pedazo de carne, que derramaba abundante sangre sobre los corporales.La crónica del milagro se difundió rápidamente en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Papa, informado de todos los detalles, pidió que llevaran las reliquias a Orvieto, con la debida reverencia y solemnidad. Él mismo, acompañado por numerosos cardenales y obispos, salió al encuentro de la procesión que se había organizado para trasladarlas a la catedral.Poco después, el 11 de agosto del mismo año, Urbano IV emitía la bula Transiturus de hoc mundo, por la que se determinaba la solemne celebración de la fiesta de Corpus Christi en toda la Iglesia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>Una afirmación contenida en el texto del documento dejaba entrever un tercer motivo que contribuiría a la promulgación de la mencionada festividad en el calendario litúrgico: “Aunque renovemos todos los días en la Misa la memoria de la institución de este Sacramento, aún estimamos conveniente que sea celebrada más solemnemente, por lo menos una vez al año, para confundir particularmente a los herejes; pues en el Jueves Santo la Iglesia se ocupa de la reconciliación de los penitentes, la consagración del santo crisma, el lavatorio de los pies y otras muchas funciones que le impiden dedicarse plenamente a la veneración de este misterio».</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Así, la solemnidad del Santísimo Cuerpo de Cristo nacía también para contrarrestar la perjudicial influencia de ciertas ideas heréticas que se propagaban entre el pueblo en detrimento de la verdadera Fe.En el siglo XI, Berengario de Tours se opuso abiertamente al Misterio del Altar al negar la transubstanciación y la presencia real de Jesucristo en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en las sagradas especies. Según él, la Eucaristía no era sino pan bendito, dotado sólo de un simbolismo especial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios del siglo XII, el heresiarca Tanquelmo esparcía sus errores por Flandes, principalmente en la ciudad de Amberes, afirmando que los sacramentos y la Santísima Eucaristía, sobre todo, no poseían ningún valor.Aunque todas esas falsas doctrinas ya estuvieran condenadas por la Iglesia, algo de sus ecos nefastos aún se sentían en la Europa cristiana. Así que Urbano IV no juzgó superfluo censurarlas públicamente, de manera que les quitase prestigio e inserción.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La Eucaristía pasa a ser el centro de la vida cristiana</h2>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este momento, la devoción eucarística florecía con gran vigor entre los fieles: los himnos y antífonas compuestos por Santo Tomás de Aquino para la ocasión — entre ellos el Lauda Sion, verdadero compendio de teología del Santísimo Sacramento, llamado por algunos el credo de la Eucaristía— pasaron a ocupar un lugar destacado dentro del tesoro litúrgico de la Iglesia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el transcurso de los siglos, bajo el soplo del Espíritu Santo, la piedad popular y la sabiduría del Magisterio infalible se aliaron en la constitución de costumbres, usos, privilegios y honras que hoy acompañan al Servicio del Altar, formando una rica tradición eucarística.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aún en el siglo XIII, surgieron las grandes procesiones que llevaban al Santísimo Sacramento por las calles, primeramente dentro de un copón cubierto y después expuesto en un ostensorio. También en este punto el fervor y el sentido artístico de las diferentes naciones se esmeraron en la elaboración de custodias que rivalizaban en belleza y esplendor, en la confección de ornamentos apropiados y en la colocación de inmensas alfombras de flores a lo largo del camino que recorrería el cortejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los Papas Martín V (1417-1431) y Eugenio IV (1431-1447) concedieron generosas indulgencias a quien participase en las procesiones. Más tarde, el Concilio de Trento —en su Decreto sobre la Eucaristía, de 1551— subrayaba el valor de estas demostraciones de Fe: “Declara además el santo Concilio que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos».1</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El amor eucarístico del pueblo fiel no se restringió solamente a manifestaciones externas; al contrario, eran la expresión de un sentimiento profundo puesto por el Espíritu Santo en las almas, en el sentido de valorar el precioso don de la presencia sacramental de Jesús entre los hombres, conforme sus propias palabras: “Y yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El misterio del amor de un Dios que no sólo se hizo semejante a nosotros para rescatarnos de la muerte del pecado, sino que quiso permanecer, en un extremo de ternura, entre los suyos, escuchando sus pedidos y fortaleciéndoles en sus tribulaciones, pasó a ser el centro de la vida cristiana, el alimento de los fuertes, la pasión de los santos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">San Pedro Julián Eymard, ardiente devoto y apóstol de la Eucaristía, expresaba en términos llenos de unción esta celestial “locura” del Salvador al permanecer como Sacramento de vida para nosotros:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>«Se comprende que el Hijo de Dios, llevado por su amor al hombre, se haya hecho hombre como él, pues era natural que el Creador estuviese interesado en la reparación de la obra que salió de sus manos. Que, por un exceso de amor, el Hombre Dios muriese en la Cruz, se comprende también. Pero lo que no se comprende, aquello que espanta a los débiles en la Fe y escandaliza a los incrédulos, es que Jesucristo glorioso y triunfante, después de haber terminado su misión en la tierra, quiera permanecer aún con nosotros, en un estado más humillante y aniquilado que en Belén o en el Calvario».</em></p>



<h2 class="wp-block-heading">¡Arrodillémonos delante del Tabernáculo!</h2>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuáles deberían ser nuestra actitud y nuestros sentimientos al considerar el extremo de bondad que Dios hecho Hombre tiene hacia la criatura rescatada por su Sangre y no la abandonó, habiéndose encarnado, sino que se ha mantenido presente, asistiendo y amparando a todos los que a Él quisieran acercase?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arrodillémonos delante del Tabernáculo o delante, aún mejor, del Ostensorio, entreguemos a Jesús Sacramentado todo nuestro ser —nuestro cuerpo con todos sus miembros y órganos, nuestro alma, con sus potencias, sus cualidades e incluso con sus propias miserias— y ofrezcámosle a Dios Padre la divina Sangre de su Hijo, derramada en la Cruz en reparación de nuestras faltas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Hermana Clara Isabel Morazzani Arráiz, EP</em></strong></p>
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			</item>
		<item>
		<title>El momento más precioso del día</title>
		<link>https://heraldoschile.com/el-momento-mas-precioso-del-dia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jun 2023 22:55:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[Las realidades inferiores siempre reflejan otras superiores. Esa fue la regla que ha regido la creación del incontable número de seres salidos de las manos de Dios, los cuales son, al mismo tiempo, diversos y armónicos entre sí. Esto sucede, por ejemplo, con la perfecta constitución del organismo humano, que espeja el Cuerpo Místico de [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Las realidades inferiores siempre reflejan otras superiores. Esa fue la regla que ha regido la creación del incontable número de seres salidos de las manos de Dios, los cuales son, al mismo tiempo, diversos y armónicos entre sí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto sucede, por ejemplo, con la perfecta constitución del organismo humano, que espeja el Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia. Esta sagrada institución, pese a ser posterior en el tiempo, constituye el modelo según el cual fue creado nuestro cuerpo. Por así decirlo, Dios pensó primero en lo más importante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar también ocurre con la alimentación del hombre.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La convivencia es más importante que la comida.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La vida de todos nosotros es, en gran parte, hecha de rutina. Tal sería que el sueño de la noche, el aseo personal, el caminar y todo lo que realizamos diariamente constituyera una novedad…</p>



<p class="wp-block-paragraph">También la alimentación forma parte de lo cotidiano. Sin embargo, hay gran diferencia entre la comida de un día corriente y un banquete festivo. En las ocasiones especiales, el esmero en la preparación es indispensable. Imaginemos una conmemoración importante, como la cena de Navidad, el cumpleaños de un familiar o cualquier otra efeméride. Se planea todo con antelación: el lugar de la fiesta, si deberá ser una comida o una cena, el número de invitados, el horario de inicio, el menú con sus distintos platos y bebidas, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas ocasiones solemnes, no obstante, hay algo que se aprecia aún más que el manjar y las iguarias puestas a la mesa: es la convivencia entre los comensales, sean parientes o amigos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Terminada la comida, esa convivencia se vuelve más intensa. ¿Quién no se ha valido nunca del famoso cafelito como excusa para, concluido el postre, prolongar apaciblemente la conversación? Y, en sentido contrario, ¿qué pensar del que se marcha deprisa, nada más haberse alimentado? Difícil será considerar buen amigo a quien no le gusta convivir con los demás y ni siquiera intenta disfrazarlo…</p>



<h2 class="wp-block-heading">Agradable conversación al término del Banquete.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Por la reversibilidad entre las realidades inmateriales y materiales mencionada arriba, las comidas que saboreamos en esta tierra pueden ayudarnos a comprender mejor ciertos aspectos del Sagrado Banquete que es la Santa Misa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, si al término de una cena que compartimos con los otros hombres procuramos el legítimo placer de una agradable conversación, ¿no debemos hacer algo similar después de que el propio Cristo se da a nosotros como alimento?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, la acción de gracias después de la comunión es ese momento auge de convivencia en que culmina el Banquete divino. Y debemos preguntarnos: ¿le damos la debida importancia?</p>



<h3 class="wp-block-heading">Algunos de los inmensos beneficios de la Eucaristía.</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de tratar acerca de cómo hacer con fruto la acción de gracias, conviene que recordemos algunos de los inmensos beneficios espirituales que la Santísima Eucaristía nos aporta en la comunión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la sagrada hostia recibimos no solamente una gracia enorme, sino al Creador y Fuente de toda gracia. Este es el principal motivo que hace de la Eucaristía el sacramento más excelente: en ella está substancialmente contenido el propio Cristo, mientras que los otros sacramentos no contienen sino una virtud instrumental participada de Cristo.1</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como si esto no bastara, con el Verbo Encarnado —en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad— nos son dados en la Eucaristía el Padre y el Espíritu Santo, a causa del inefable misterio de la pericoresis que los hace inseparables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De modo que, al comulgar, nos convertimos de hecho en templos vivos de la Beatísima Trinidad. Y de tal manera somos asociados misteriosa y verdaderamente a la vida íntima de las tres Personas divinas, que en nuestra alma el Padre engendra al Hijo unigénito y de ambos procede el Espíritu Santo por el infinito acto de amor mutuo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Dios nos diviniza y transforma.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Si la santidad consiste en la unión perfecta con Cristo, no cabe duda de que la vida de todo católico debe tener como centro la Eucaristía. Nada hay de más saludable que la comunión de la sagrada hostia. Se trata del más sublime sustento espiritual y, a diferencia de lo que ocurre con el alimento material —asimilado por el cuerpo—, es Cristo quien nos diviniza y transforma en sí mismo cuando recibimos las sagradas especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por este motivo, San Juan Bosco, cuando estudiaba en el seminario, no se contentaba con comulgar sólo los domingos. Se ausentaba con frecuencia del desayuno y se dirigía, a escondidas, a una iglesia contigua. Después de recibir la Eucaristía y hacer la acción de gracias regresaba a tiempo de entrar en clase junto con sus compañeros. En esas ocasiones permanecía en ayunas hasta la comida y, aunque el cuerpo sufriera, su alma se beneficiaba enormemente. Como el mismo declaraba, ese fue el alimento más eficaz de su vocación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Habiendo dilucidado y recordado algunos de los beneficios que recibimos en la comunión, se hace más fácil entender la importancia de un compenetrado acto de agradecimiento a Dios por la inmensa bondad manifestada al otorgarnos una participación del premio celestial ya en esta tierra.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Pautas para aprovechar esta inefable convivencia.</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Después de comulgar el Cuerpo de Cristo debemos reservar un tiempo para la acción de gracias. Aunque sea un momento de mucha seriedad, visto el gran don que recibimos, de ninguna manera se trata de algo pesado o difícil para nuestro espíritu, como se podría pensar. Al contrario, consiste en una expresión de amor y gratitud nacidos de un corazón filial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ejemplo de ello nos lo da Santa Gema Galgani que, tras haber comulgado por la mañana temprano —lo cual hacía diariamente—, invertía la mitad del día en acción de gracias por la comunión recibida y la otra mitad para prepararse para la del día siguiente, tal era su devoción por el Santísimo Sacramento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, tanto los que tienen la costumbre de recibir con frecuencia la Eucaristía, como esta mística italiana, como los que comulgan esporádicamente se beneficiarán al recordar ciertos puntos que hacen disminuir en nuestros corazones el fervor por Jesús Sacramentado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialmente peligroso para los primeros es el espíritu de rutina, que hace estéril ese momento de intensa oración, reduciéndolo a formas preconcebidas. Algunas personas no se quedan tranquilas hasta que no han rezado, a menudo mecánicamente, fórmulas escritas en breviarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para los segundos, la falta de frecuencia a la Eucaristía, a veces porque nos les parece una práctica importante, les puede causar dificultades en saber qué decirle a Dios. Su atención termina siendo llevada por el viento de otras preocupaciones y pensamientos, inevitablemente terrenos…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las oraciones contenidas en libros piadosos deben ser para nosotros un auxilio y no un fin. Usémoslas en la medida en que nos ayuden a elevar el espíritu, de modo que se vuelvan una «pista de despegue» para que nuestra alma vuele hasta la sublime convivencia con Nuestro Señor Jesucristo.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Preparación para la Sagrada Comunión." width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/tIvW5GNYTxE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Un Amigo que desea escucharnos y también hablarnos.</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Los instantes que siguen a la comunión deben ser, para nosotros, los más preciosos del día: llenos de seriedad, pero también de sencillez e intimidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quién no desea tener un confidente a quien contarle sus problemas y dificultades, alegrías y anhelos? Pues bien, eso sucede durante la acción de gracias: Dios entra en nosotros, como alguien que visita a su mejor amigo. Sólo que ese amigo con el cual conversamos es, ni más ni menos, que Nuestro Señor Jesucristo. Realmente, cuesta imaginar algo superior…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dios quiere escucharnos, pero también desea que le oigamos. Por eso es necesario mantener el recogimiento a toda costa, tratando de apartar cualquier pensamiento que desvíe nuestra atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin duda, el demonio intentará servirse de las cosas corrientes para molestarnos y llevarnos a descuidar esa convivencia con lo sobrenatural. Oigamos el consejo de Santa Teresa de Jesús a sus monjas: «No perdáis tan buena sazón de negociar [con Dios] como es la hora después de haber comulgado».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por cierto, ¿qué hemos de «negociar» si sólo podemos ganar? Cristo está presente en nuestro corazón y nada desea tanto como inundarnos de gracias y bendiciones.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cuatro actos que ayudan a hacer la acción de gracias</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Afirma el P. Antonio Royo Marín que «la mejor manera de dar gracias consiste en identificarse por el amor con el mismo Cristo y ofrecerle al Padre, con todas sus infinitas riquezas, como oblación suavísima por las cuatro finalidades del sacrificio: como adoración, reparación, petición y acción de gracias».</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, muchos autores se valen de esos cuatro puntos —elementos constituyentes del acto de religión o de culto— como base para realizar una completa acción de gracias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, aunque haya fórmulas escritas que auxilian en la meditación de cada uno de ellos, no podemos dejar de lado nuestras propias palabras. Dios desea escucharlas porque son únicas, exclusivas, pues Él creó a cada hombre para que lo amara de una forma específica e irrepetible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debo, por tanto, adorarlo por ser Él quien es: el Dios de infinita misericordia y justicia, a quien amo inmensamente. Preciso agradecerle el haber derramado su amor sobre mí al crearme, al concederme la filiación divina por el Bautismo, al vivir en mi interior por la comunión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy obligado a suplicar el perdón por mis pecados, faltas, ingratitudes y por las veces que le he ofendido; soy merecedor del Infierno, pero tengo fe en su perdón infinito, el cual invoco a fin de que los pecados del mundo sean reparados. Finalmente, cabe pedir todo lo que necesito, las gracias que me hacen falta para mi santificación y para aquellos por quienes tengo la obligación de rezar.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El «secreto» para una buena acción de gracias</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Pedir el auxilio y la intercesión de la Virgen al comulgar es, sin duda alguna, el «secreto» para hacer una buena acción de gracias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quién mejor que Ella sabrá adorar, agradecer y amar a su divino Hijo y pedirle lo que necesitamos? Debemos, pues, recurrir siempre a María Santísima, para que inspire en nuestro interior una forma de acción de gracias enteramente consonante con la realizada por Ella cuando recibió la Eucaristía en el Cenáculo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que la propia Madre de Dios consuele, en nuestra alma, a Jesucristo en su Pasión dolorosa, la cual se renueva en cada Misa de manera incruenta. Que Ella nos diga palabras de afecto a la altura de tan digno Huésped y nos haga, por fin, participar de la sublime y eterna convivencia entre el Sagrado Corazón de Jesús y su Inmaculado Corazón, modelo de la perfecta unión de un alma virtuosa con el Santísimo Sacramento en la comunión.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Primer viernes de mes y las doce promesas de Jesús</title>
		<link>https://heraldoschile.com/primer-viernes-de-mes-y-las-doce-promesas-de-jesus/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jun 2023 22:51:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[A propósito de la solemnidad, ¿sabía que en una de las revelaciones que recibió Santa Margarita María Alacoque, Jesús le entregó&#160;12 promesas&#160;para los devotos de su Sagrado Corazón? Todo ocurrió en mayo de 1673. Según escribió la santa, en sus promesas está encerrado el gran misterio del amor de Dios:&#160;«Jesús&#160;me mostró cómo esta devoción es, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A propósito de la solemnidad, ¿sabía que en una de las revelaciones que recibió Santa Margarita María Alacoque, Jesús le entregó&nbsp;<strong>12 promesas</strong>&nbsp;para los devotos de su Sagrado Corazón?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo ocurrió en mayo de 1673. Según escribió la santa, en sus promesas está encerrado el gran misterio del amor de Dios:&nbsp;<strong>«<a href="https://caballerosdelavirgenecuador.com/cristo-rey/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jesús</a>&nbsp;me mostró cómo esta devoción es, por así decirlo, el esfuerzo final de su amor, el último invento de su caridad ilimitada»</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Impresionantes revelaciones del Corazón de Jesús: Primer Viernes de Mes - Las 12 Promesas" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/NL9AxLwhXd8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La santa también cuenta:&nbsp;<em>«Me hizo ver, que el ardiente deseo que tenía de ser amado por los hombres y apartarlos del camino de la perdición (…) le había hecho formar el designio de manifestar su Corazón a los hombres, con todos los tesoros de amor, de misericordia, de gracias, de santificación, y de salvación que contiene, a fin de que cuantos quieran rendirle y procurarle todo el amor, el honor y la gloria que puedan, queden enriquecidos abundante y profusamente con los divinos tesoros del Corazón de Dios».</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús:</strong></p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Daré a las almas devotas, todas las gracias necesarias para su estado de vida.</li>



<li>Voy a establecer la paz en sus hogares.</li>



<li>Voy a consolarlos en todas sus aflicciones.</li>



<li>Voy a ser refugio seguro en la vida y, sobre todo, en la hora de la muerte.</li>



<li>Voy a conceder abundantes bendiciones, sobre todo a sus empresas temporales y espirituales.</li>



<li>Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.</li>



<li>Las almas tibias se harán fervorosas.</li>



<li>Las almas fervorosas alcanzarán mayor perfección.</li>



<li>Bendeciré a cada lugar en el que se exponga y se venere una imagen de mi Sagrado Corazón.</li>



<li>Daré a los sacerdotes y a todos aquellos que se ocupan de la salvación de las almas, el don de tocar los corazones más endurecidos.</li>



<li>Los que propaguen esta devoción tendrán sus nombres escritos en Mi Corazón, nunca serán borrados.</li>



<li>A los que comulguen el primer viernes de cada mes, durante nueve meses consecutivos, les concederé la gracia de la perseverancia final: no morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquel último momento.</li>
</ol>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Examen de Conciencia</title>
		<link>https://heraldoschile.com/examen-de-conciencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jun 2023 22:48:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[La vida espiritual, sobre todo en su fase primaveril, nos ofrece alegrías verdaderamente indescriptibles para el vocabulario humano. Es una oración que nos encanta, una adoración al Santísimo Sacramento en la cual nos sentimos atendidos. Será, tal vez, el contacto con una persona en la cual vemos reflejadas las perfecciones del propio Dios… En fin, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La vida espiritual, sobre todo en su fase primaveril, nos ofrece alegrías verdaderamente indescriptibles para el vocabulario humano. Es una oración que nos encanta, una adoración al Santísimo Sacramento en la cual nos sentimos atendidos. Será, tal vez, el contacto con una persona en la cual vemos reflejadas las perfecciones del propio Dios… En fin, son torrentes de gracias que nos son distribuidas por la bondad de Dios y que nos preparan para la lucha. Para la lucha, sí, pues «militia est vita hominis super terram» – la vida del hombre sobre la tierra es una lucha -, según nos enseña Job (7, 1).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, como en toda guerra, es necesario atacar y defenderse. Atacar los defectos y defenderse de las insidias del demonio. Y, para eso, la Divina Providencia puso a disposición de todos, un arma casi invencible, cuando bien usada: el examen de conciencia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cómo hacerlo bien?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Grandes doctores y espiritualistas -San Ignacio de Loyola, el P. Alonso Rodríguez y otros- indican: recomiendan ellos el examen de conciencia particular, o sea, aquel en el cual analizamos apenas uno de nuestros defectos y hacemos todo lo posible para de él corregirnos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Pero no sería más útil hacer eso con todos los defectos que notamos en nosotros mismos? Veremos…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo hombre puede ser comparado a una fortaleza gobernada por un rey. Ella está siempre cercada por un enemigo que la rodea buscando alguna brecha por la cual pueda entrar. Si no la encuentra, va, sin duda, buscarla a fin de encontrar un punto vulnerable en el cual concentrará todos los tiros de sus cañones con la intención de invadirla. Por eso es necesario fortificar la parte débil con mucho más empeño que las partes en las cuales es suficiente una buena vigilancia. De lo contrario la derrota es segura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es lo que se da, análogamente, con nosotros. La fortaleza es nuestra alma, las murallas son las virtudes y el Rey es Dios que habita en nosotros por la Gracia Santificante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos siempre cercados por nuestros enemigos -los demonios- que, por así decir, buscan alguna laguna en esa fortificación, o sea, nuestras malas tendencias, en la cual empleará todos sus engaños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nuestra obligación es hacer todo para defender al Rey, comenzando por robustecer la virtud que juzgamos más débil en nosotros -lo que no es tan difícil de desvendar… Esto hecho -con los medios que el propio Soberano de nuestra alma nos da- el demonio tendrá un poder mucho menor sobre nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solidificando una virtud, todas las otras lucran, pues ellas son hermanas. Vigilando poco o cediendo en pequeños puntos, nuestra vida espiritual corre el riesgo de ser, tarde o temprano, llevada a la ruina.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="¿CÓMO CONFESARSE BIEN?" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/Q_l4CCkyG1Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Método para hacer un buen Examen de Conciencia.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">He aquí la sugerencia de un método para aquellos que desean hacer un examen de conciencia serio, honesto y fructífero:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1) Descubrir en nosotros mismos un defecto moral que particularmente nos dificulta la perfecta práctica de la virtud y escogerlo como materia de examen particular. En esa elección, debemos dar prioridad a los defectos que puedan ofender o desedificar a los hermanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2) Realizar el examen diariamente antes de dormir -o inclusive otras veces durante el día, caso sea posible- de preferencia en lugares recogidos, del siguiente modo:</p>



<p class="wp-block-paragraph">a) Pedir gracias para bien reconocer los defectos y de ellos hacer un buen examen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">b) Analizar el día, viendo las fallas cometidas contra las virtudes que buscamos fortificar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">c) Pedir fuerzas para de ellos enmendarnos, y para hacer y cumplir buenos propósitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tomemos como ejemplo la bellísima virtud de la Obediencia. Se podría hacer los siguientes propósitos para fortalecerla, como aconseja el P. Alonso Rodríguez:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1) Ser puntual en la obediencia exterior: a la orden del superior, interrumpir trabajos comenzados, dejándolos para después. Buscar cumplir la voluntad del superior sin incluso esperar orden expresa;</p>



<p class="wp-block-paragraph">2) Obedecer de corazón, teniendo una misma voluntad y querer con el superior;</p>



<p class="wp-block-paragraph">3) Tener siempre el mismo parecer del superior, nunca dar lugar a razones contrarias a aquellas que nos manda;</p>



<p class="wp-block-paragraph">4) Tomar la voz de todo y cualquier superior como si fuese la voz del propio Dios;</p>



<p class="wp-block-paragraph">5) Obedecer ciegamente, esto es, sin procurar inquirir o examinar el porqué de la orden dada, bastando para obedecer la obediencia;</p>



<p class="wp-block-paragraph">6) Colocar todo el gusto en obedecer y no en hacer la propia voluntad.<br>Evidentemente, para la confesión el examen de consciencia debe ser general, apuntando todos los pecados para de ellos recibir el perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pidamos, pues, a nuestra Madre celestial la gracia de un perfecto uso de esa arma casi infalible. Así, creceremos en la unión con Su Hijo, con Ella y con todos los santos y, al final de nuestros días en esta Tierra podremos decir como San Pablo: «Combatí el buen combate, guardé la fe: dadme ahora el premio de Vuestra gloria». (II Tim 4, 7-8)</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Padre Rodrigo Fugyama, EP</strong></em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Qué es la oración?</title>
		<link>https://heraldoschile.com/que-es-la-oracion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Jun 2023 01:22:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[La Oración es el diálogo con Dios. Para muchos, la oración es meramente la recitación de palabras memorizadas o leídas. Entretanto, ella posee un sentido más profundo y sobrenatural: es «el diálogo del hombre con Dios» 1, la «elevación de la mente a Dios» La oración, el diálogo con Dios, es un bien incomparable, porque nos pone en comunión [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">La Oración es el diálogo con Dios.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para muchos, la oración es meramente la recitación de palabras memorizadas o leídas. Entretanto, ella posee un sentido más profundo y sobrenatural: es <em><strong>«el diálogo del hombre con Dios»<a rel="noreferrer noopener" href="https://caballerosdelavirgenecuador.com/que-es-la-oracion/#notas" target="_blank"> 1</a></strong></em>, la <strong><em>«elevación de la mente a Dios»</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La oración, el diálogo con Dios, <strong>es un bien incomparable, porque nos pone en comunión íntima con Dios.</strong> Así como los ojos del cuerpo son iluminados cuando reciben la luz, el alma que se eleva para Dios es iluminada por su luz inefable. Hablo de la oración que <strong>no es solo una actitud exterior, sino que proviene del corazón y no se limita a ocasiones u horas determinadas,</strong> prolongándose día y noche, sin interrupción.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El hombre puede convertir un simple trabajo en oración,</strong> pues cualquier acto de virtud, cuando realizado por un motivo sobrenatural, es considerado como tal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No debemos orientar el pensamiento hacia Dios apenas cuando nos aplicamos a la oración; también en medio de las más variadas tareas […]&nbsp;<strong>es preciso conservar siempre vivos el deseo y el recuerdo de Dios.</strong>&nbsp;Y así, todas nuestras obras, condimentadas con la sal del amor de Dios, se tornarán un alimento dulcísimo para el Señor del universo. Podemos, entretanto, gozar continuamente en nuestra vida del bien que resulta de la oración, si le dedicamos todo el tiempo que nos es posible.</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex">
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<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="10 Beneficios de rezar el ROSARIO | Consejos prácticos" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/o11V4cmfKko?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
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<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:25%"></div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"><em>«Venid a Mi, vosotros todos que estáis afligidos bajo el fardo de vuestros pecados, y Yo os aliviaré»</em>&nbsp;(Mt 11, 28). Bien sabe el Divino Maestro cuáles son nuestros combates en este valle de lágrimas y cuánto el yugo de nuestras debilidades nos fatiga y deprime. Desea Él que,&nbsp;<strong>por medio de la oración, depositemos nuestra confianza en su poderoso auxilio&nbsp;</strong>para, así, aplastar nuestras debilidades y edificar un templo espiritual agradable a sus ojos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La Oración es el alimento del alma.</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>«Venid a Mi, vosotros todos que estáis afligidos bajo el fardo de vuestros pecados, y Yo os aliviaré»</em>&nbsp;(Mt 11, 28). Bien sabe el Divino Maestro cuáles son nuestros combates en este valle de lágrimas y cuánto el yugo de nuestras debilidades nos fatiga y deprime. Desea Él que,&nbsp;<strong>por medio de la oración, depositemos nuestra confianza en su poderoso auxilio&nbsp;</strong>para, así, aplastar nuestras debilidades y edificar un templo espiritual agradable a sus ojos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es propio a la naturaleza humana alimentarse, una vez que, sin los nutrientes necesarios, acaba por desfallecer. Lo mismo ocurre con&nbsp;<strong>el alma</strong>, la cual, para subsistir,&nbsp;<strong>precisa de un alimento espiritual que la robustezca y anime.</strong>&nbsp;Ese nutriente divino es la oración conforme atestigua San Agustín:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>«La oración es todavía el alimento del alma, porque así como el cuerpo no se puede sustentar sin alimento; sin la oración no se puede conservar la vida del alma. Como el cuerpo, por la comida, así el alma del hombre es conservada por la oración».</strong></em>&nbsp;<a href="https://caballerosdelavirgenecuador.com/que-es-la-oracion/#notas">6</a></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que hay de más elevado en el hombre no es el cuerpo, sino el alma, visto que el cuerpo languidece y se corrompe, y<strong>&nbsp;el alma,</strong>&nbsp;entretanto,&nbsp;<strong>es inmortal.</strong>&nbsp;<strong><u>¡Cómo somos celosos en sustentar el cuerpo y relajados en el deber de vivificar el alma!</u></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si supiésemos tomar la oración como remedio para nuestra debilidad, mucho más haríamos para la gloria de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La oración es, por tanto,<strong>&nbsp;la fuerza de los débiles y socorro de aquellos que caen en el abismo del pecado, vencedora de los incrédulos, fortaleza de los Santos, verdadero vigor del alma.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El más fuerte de los guerreros, adornado de la más preciosa armadura, será considerado como incapacitado para la guerra si no sabe doblar las rodillas y con humildad recurrir a Aquel de quien procede toda victoria. Ese es el tesoro que nos&nbsp;<em>«concede todas las gracias pedidas, vence todas las fuerzas del enemigo; […] transforma a los ciegos en iluminados, los débiles en fuertes, los pecadores en santos»</em>.&nbsp;<a href="https://caballerosdelavirgenecuador.com/que-es-la-oracion/#notas">7</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego, ¿quién no recurrirá a tan valioso don? «¿Quién hay en el mundo más excelente que la oración? ¿Qué cosa más útil y provechosa? ¿Qué cosa más dulce y más suave? ¿Qué cosa más alta y más sublime en toda nuestra religión cristiana?»</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Hna. Lays Gonçalves de Sousa, EP</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Notas:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">1 SAN JUAN CLÍMACO. In: LOARTE, José Antonio. El tesoro de los Padres: Selección de textos de los Santos Padres para el tercer milenio. Madrid: Rialp, 1998, p. 345. (Tradução da autora).<br>2 SAN JUAN DAMASCENO, apud ROYO MARÍN, Antonio. La oración del cristiano. Madrid: BAC, 1975, p. 4. (Tradução da autora).<br>3 PSEUDO-CRISÓSTOMO. A oração é a luz da alma. In: COMISSÃO EPISCOPAL DE TEXTOS LITÚRGICOS. Liturgia das horas. São Paulo: Vozes; Paulinas; Paulus; Ave Maria; 2000, v. II, p. 58.<br>4 Cf. ROYO MARÍN. Op. cit. p. 4.<br>5 PSEUDO-CRISÓSTOMO. Op. cit. 58.<br>6 SAN AGUSTÍN, apud SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO. Op. cit. p. 22.<br>7 SAN LORENZO JUSTINIANO, apud SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO. A Oração. Trad. Henrique Barros. 24. ed. São Paulo: Santuário, 2012, p. 47.<br>8 SAN AGUSTÍN, apud RODRIGUES, Alfonso. Exercícios de perfeição e virtudes cristãs. Trad. Pedro de Santa Clara. 4. ed. Lisboa: União Gráfica, 1947, p. 8. v. II.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuaresma, tiempo de penitencia y reconciliación</title>
		<link>https://heraldoschile.com/cuaresma-tiempo-de-penitencia-y-reconciliacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Mar 2023 00:52:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://heraldoschile.com/?p=1102</guid>

					<description><![CDATA[El&#160;Miércoles de Ceniza&#160;inician los cuarenta días que anteceden a la Semana Santa, cuando la Iglesia nos habla de la necesidad del ayuno y de la penitencia como medios para mejor combatir los vicios, por la mortificación del cuerpo, y propiciar la elevación de la mente a Dios. De forma convincente, la liturgia del Miércoles de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>Miércoles de Ceniza</strong>&nbsp;inician los cuarenta días que anteceden a la Semana Santa, cuando la Iglesia nos habla de la necesidad del ayuno y de la penitencia como medios para mejor combatir los vicios, por la mortificación del cuerpo, y propiciar la elevación de la mente a Dios. De forma convincente, la liturgia del Miércoles de Ceniza nos recuerda también nuestra condición de mortales:&nbsp;<strong><em>“Recuerda, hombre, que eres polvo y al polvo has de volver”,&nbsp;</em></strong>dice una de las dos fórmulas usadas por la Iglesia para la imposición de las cenizas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="CUARESMA ✝️  ¿Qué es? 5 consejos para vivir con fe" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/27da-n2vntw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La consideración del pasaje de esta vida para la eternidad muchas veces nos inquieta. Entretanto, tal pensamiento es altamente benéfico para compenetrarnos de la necesidad de evitar el pecado que, sin el arrepentimiento y el inmerecido perdón, podrá cerrarnos, para siempre, las puertas del Cielo:&nbsp;<em><strong>“Recuerda tu fin, y jamás pecarás”</strong></em>&nbsp;(Eclo 7, 40).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su segunda carta a los Corintios, San Pablo nos incentiva a vivir en la gracia de Dios: “En nombre de Cristo, os rogamos: ¡reconciliaos con Dios!” (II Cor, 5, 20). Y con toda razón, pues el pecado nos aleja de Dios, tornando necesaria nuestra reconciliación con Él. Solo la Adorable Sangre de Dios tendría mérito infinito para redimir el pecado original y las ofensas cometidas por los hombres, desde Adán y Eva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Encarnación de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, con su Pasión y Muerte en la cruz, fue el medio escogido para restituir a la humanidad caprichosa la plena amistad con Dios.&nbsp;<strong>Si Jesús no hubiese asumido sobre sí la deuda contraída por nuestros pecados,&nbsp;</strong>imposible sería nuestra reconciliación con Dios y tendríamos para siempre cerradas las puertas del Cielo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Cuaresma es también tiempo de oración</strong>, cuya esencia, enseña el Catecismo, es la “elevación de la mente a Dios”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, es posible a cualquiera permanecer en oración inclusive durante los actos comunes de la vida, realizándolos con el espíritu dirigido al Cielo. Por tanto,&nbsp;<strong>para rezar no es preciso tomar la actitud descarada y orgullosa de los fariseos</strong>. Debemos, al contrario, ser discretos en las manifestaciones externas de nuestra piedad particular, evitando gestos o palabras que pongan en realce nuestra propia persona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero si a pesar de eso, nuestra devoción es notada por los otros, no debemos perturbarnos, tranquilicémonos con esta enseñanza de San Agustín: “No hay pecado en ser visto por los hombres, pero sí en proceder con la finalidad de por ellos ser visto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia nos presenta, por tanto, el espíritu con que se debe vivir la Cuaresma: no hacer buenas obras con vistas a obtener la aprobación de los otros, no ceder al orgullo ni a la vanidad, sino procurar en todo agradar solamente a Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el&nbsp;<strong>ayuno</strong>, en la oración o en la práctica de cualquier buena obra, no se puede erigir como fin último el beneficio que de ahí pueda venirnos, pero sí la gloria de Aquel que nos creó. Pues todo cuanto es nuestro -excepción hecha de las imperfecciones, miserias y pecados- pertenece a Dios. Y también nuestros méritos, pues es el propio Jesús quien afirma: ¡“Sin Mí, nada podéis hacer”! (Jn 15, 5).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, si tenemos la gracia de practicar un acto bueno, debemos inmediatamente reportarlo al Creador, restituyéndole los méritos, pues estos le pertenecen, y no a nosotros. “Quien se gloria, gloríese en el Señor” (I Cor 1, 31), nos advierte el Apóstol.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Santa Teresa de Jesús así define la humildad:&nbsp;<strong><em>“Dios es la suma verdad, y la humildad consiste en andar en la verdad, pues de gran importancia es no ver cosa buena en sí mismo, pero sí la miseria y la nada”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Reconozcamos los beneficios que Dios nos da y por ellos rindámosle gracias, no colocándonos jamás como objeto de esa alabanza, juzgando ser nosotros la fuente de cualquier virtud o cualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta Cuaresma, busquemos, más aún que la mortificación corporal, aceptar la invitación que el Evangelio sabiamente nos hace,&nbsp;<strong><em>combatiendo el orgullo con todas nuestras fuerzas.&nbsp;</em></strong>Solo estarán a la derecha de Nuestro Señor Jesucristo, en el día del Juicio Final, aquellos que hubieren vencido al orgullo y al egoísmo, reconociendo que “todo don precioso y toda dádiva perfecta viene de lo alto” (St 1, 17).</p>
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		<title>Regina Cæli</title>
		<link>https://heraldoschile.com/regina-caeli/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Feb 2023 10:38:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[Oraciones]]></category>
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					<description><![CDATA[El Regina Coeli sustituye el rezo del Ángelus durante el tiempo pascual. Litúrgicamente está prescrita en el Breviario Romano desde las completas del Sábado Santo hasta la hora nona del sábado posterior a Pentecostés. Oración del Regina Cæli (Español &#8211; castellano) V/. Reina del Cielo, alégrate; aleluya. R/. Porque el que mereciste llevar en tu [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">El Regina Coeli sustituye el rezo del Ángelus durante el tiempo pascual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Litúrgicamente está prescrita en el Breviario Romano desde las completas del Sábado Santo hasta la hora nona del sábado posterior a Pentecostés.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Oración del Regina Cæli (Español &#8211; castellano)</h2>



<p class="wp-block-paragraph">V/. Reina del Cielo, alégrate; aleluya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">R/. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">V/. Resucitó según dijo; aleluya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">R/. Ruega por nosotros a Dios; aleluya;</p>



<p class="wp-block-paragraph">V/. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">R/. Porque resucitó en verdad el Señor; aleluya.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Oración:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Oh, Dios!, que te dignaste alegrar al mundo por la Resurrección de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo: concédenos, te rogamos, que por la mediación de la Virgen María, su Madre, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Oración del Regina Cæli (latín)</h2>



<p class="wp-block-paragraph">V/. Regina cæli, lætare; alleluia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">R/. Quia quem meruisti portare; alleluia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">V/. Resurrexit sicut dixit; alleluia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">R/. Ora pro nobis Deum; alleluia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">V/. Gaude et lætare, Virgo Maria; alleluia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">R/. Quia surrexit Dominus vere; alleluia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Oremus:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Deus, qui per resurrectionem Filii tui Domini nostri Iesu Christi mundum lætificare dignatus es, præsta, quæsumus, ut per eius Genetricem Virginem Mariam perpetuæ capiamus gaudia vitæ. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Sacramentales</title>
		<link>https://heraldoschile.com/sacramentales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Jan 2023 19:28:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[Nuestro día a día está inundado por una multitud de actos, muchas veces sencillos, que santifican las más variadas circunstancias de la vida. Nos alcanzan, por la acción de la Iglesia, abundantes beneficios espirituales e incluso materiales. Para facilitar el bien de nuestras almas, la Iglesia nos deja los sacramentales. ¿Cuántas veces, querido lector, no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Nuestro día a día está inundado por una multitud de actos, muchas veces sencillos, que santifican las más variadas circunstancias de la vida. Nos alcanzan, por la acción de la Iglesia, abundantes beneficios espirituales e incluso materiales. Para facilitar el bien de nuestras almas, la Iglesia nos deja los sacramentales.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="611" height="465" src="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/inciensoiglesia.webp" alt="" class="wp-image-1037" srcset="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/inciensoiglesia.webp 611w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/inciensoiglesia-300x228.webp 300w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/inciensoiglesia-150x114.webp 150w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/inciensoiglesia-600x457.webp 600w" sizes="auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuántas veces, querido lector, no habrá hecho usted la señal de la cruz, usado el agua bendita o recibido la bendición de algún ministro de Dios? Acciones aparentemente sencillas, tan habituales en el transcurso de la vida cotidiana de un católico, sin duda practicadas en muchas ocasiones movidos por la piedad o la convicción de que eran medios para una unión más íntima con el Señor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, los gestos mencionados más arriba forman parte de una realidad mucho más profunda y maravillosa: los&nbsp;sacramentales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿En qué consisten? ¿Cuáles son sus diferencias con los&nbsp;<a href="https://youtu.be/3vSEctEn6Ms">Sacramentos</a>&nbsp;o con los meros actos de piedad?</p>



<h2 class="wp-block-heading">Santificación de las circunstancias más variadas de la vida cristiana</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los sacramentales son definidos por el Catecismo como “signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los Sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia”. “Comprenden siempre una oración, con frecuencia acompañada de un signo determinado, como la imposición de la mano, la señal de la cruz, la aspersión con agua bendita”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más adelante nos detendremos en explicar mejor algunos elementos de esta definición, como la semejanza con los Sacramentos y la fuerza impetratoria de la Iglesia para que consigan sus efectos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, de momento, prestemos atención al hecho de que “han sido instituidos por la Iglesia en orden a la santificación de ciertos ministerios eclesiales, de ciertos estados de vida, de circunstancias muy variadas de la vida cristiana, así como del uso de cosas útiles al hombre”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, en el término sacramental, se incluye una voluminosa cantidad de acciones y cosas, ya que “hay una gama entera de situaciones que afectan a individuos, familias, sociedades y naciones que necesitan la oración de la Iglesia y la bendición de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas de éstas no son directa e inmediatamente cubiertas por los Sacramentos. Una profesión religiosa, consagración de una virgen, un funeral, la bendición de un nuevo hogar, la dedicación de una iglesia parroquial, son algunos puntos importantes de viraje en la vida del fiel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La Iglesia y los Sacramentales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia los acompaña no sólo con la Eucaristía y los Sacramentos, sino también por la celebración de los&nbsp;<a href="https://youtu.be/kW9GHzEcaaU">sacramentales</a>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ofrecen, entonces, a los fieles bien dispuestos, la posibilidad de santificar casi todos los acontecimientos de la vida por medio de la gracia divina que fluye de los méritos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy en día, explica Vagaggini, “se tiende a reservar la noción de sacramentales a ciertos ritos de la Iglesia que, por sí, no forman parte de la celebración del sacrificio y de la administración de los siete Sacramentos, sino que son de estructura similar a aquella de los Sacramentos y que la Iglesia acostumbra a usar para conseguir con su impetración efectos principalmente espirituales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque, de hecho, los sacramentales pueden ser tantos como tantas sean las necesidades de los hombres de cualquier época. “En los fieles bien dispuestos”, enseña el Catecismo, hace que “casi todos los acontecimientos de la vida sean santificados por la gracia divina que emana del misterio pascual de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, de quien reciben su poder todos los Sacramentos y sacramentales, y que todo uso honesto de las cosas materiales pueda estar ordenado a la santificación del hombre y a la alabanza de Dios”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Tres categorías de Sacramentales.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De esta distinción entre acciones y objetos, emana una primera clasificación de los sacramentales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algunos que no permanecen, tales como rituales o ceremonias que cesan con la acción misma que los ha constituido. Forman parte de los llamados&nbsp;sacramentales acciones&nbsp;y comprenden las diversas bendiciones invocativas —como las bendiciones nupciales, de los enfermos, de las casas, etcétera— hechas sobre cosas o personas para atraer un auxilio especial o determinados beneficios celestiales; así como también ciertos ritos que acompañan a la administración de los Sacramentos, tales como la imposición de la sal y el&nbsp;<em>Effetá</em>&nbsp;del Bautismo; o los exorcismos, por los que la Iglesia invoca la protección divina para alejar la influencia del demonio.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Otros Sacramentales.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, existen acciones que, siendo sacramentales, también hacen sacramental aquello sobre lo que se aplican. Son, por ejemplo, la dedicación de una iglesia o la consagración de una virgen, por las cuales la Iglesia entrega a Dios y a su culto, de modo permanente, personas o cosas; o las bendiciones constitutivas, cuya ejecución produce un efecto que perdura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De estas acciones surgen los llamados&nbsp;sacramentales permanentes&nbsp;—o&nbsp;sacramentales cosas&nbsp;— sobre los que es impreso, por la consagración o bendición constitutiva, un&nbsp;casi-carácter&nbsp;que los hace aptos para que de ellos los fieles puedan hacer uso, especialmente ordenados a efectos espirituales; y que continúan siendo perpetuamente sacramentales tras la acción que los ha constituido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta categoría se incluye el agua bendita, que, después de la realización del ritual por el cual ha dejado de ser agua común, permanece por sí misma como un sacramental con diversos efectos para el fiel que la usa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo ocurre con determinados escapularios y medallas, con las velas benditas del día de la Presentación o con las palmas y ramos de olivo bendecidos el Domingo de Resurrección, entre otros.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Eficacia de un Sacramental: El agua bendita.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cuenta Santa Teresa de Jesús en su&nbsp;Libro de la vida&nbsp;cómo, en cierta ocasión, el demonio se le apareció dos veces, huyendo inmediatamente tan pronto como ella hizo la señal de la cruz, pero volvía poco después. Sin embargo, cuando añadió el agua bendita a la señal de la cruz, desapareció definitivamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, muchas veces, con el fin de que las monjas hicieran sus oraciones en paz, la santa reformadora del Carmelo les pedía que se aspergieran reiteradamente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Por la acción de la Iglesia, en unión con Cristo.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque creamos que la ceremonia de dedicación de una iglesia la convierte en sagrada, que la medalla de San Benito tiene poderes especiales contra las celadas del maligno, que el uso de la sagrada correa agustiniana nos ayuda y protege en las tentaciones contra la castidad o que el agua bendita, además de perdonar los pecados veniales, también ahuyenta a los ángeles malos, no está de más que analicemos de dónde proviene la eficacia para que puedan ser realmente alcanzados tales efectos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos enseña la Teología que los Sacramentos producen su efecto&nbsp;ex opere operato&nbsp;(“por la obra realizada”), cuando son debidamente administrados y recibidos. Es decir, su eficacia proviene ante todo del valor de la acción en sí misma. “Tienen una virtud intrínseca en cuanto son acciones del mismo Cristo, que comunica y difunde la gracia de la Cabeza divina en los miembros del Cuerpo místico”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Oraciones personales.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Otras acciones producen sus efectos&nbsp;ex opere operantes&nbsp;(“por la acción de quien la obra”), o sea, no poseen virtud propia, sino que dependen de las disposiciones de la persona que las realiza. Esto es lo que ocurre con la comunión espiritual o con la oración personal y con todos los actos sobrenaturales de los justos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, ninguna de estas dos opciones explica exactamente lo que ocurre con los sacramentales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se encuadran en ambos casos, pero actúan principalmente por la impetración de la Iglesia, independientemente de las disposiciones del ministro y, en muchos casos, tampoco del propio sujeto que los recibe.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="SACRAMENTALES. Espantan al demonio." width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/3Pz-XS3Umg4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, al ser Jesucristo “la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia” (Col 1, 18), forma una sola unidad con ella. “La cabeza y los miembros son como una sola persona mística”, afirma Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y un célebre biblista jesuita, el P. Bover, añade: “El Cuerpo Místico de Cristo es, a manera del cuerpo humano, un organismo espiritual que, unido a Cristo como a su cabeza, vive la vida misma de Cristo, animado por el Espíritu de Cristo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es necesario que nos acostumbremos a ver en la Iglesia al mismo Cristo”, aconseja Pío XII. “Porque Cristo es quien vive en su Iglesia, quien por medio de ella enseña, gobierna y confiere la santidad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, las obras de la Iglesia son actos del propio Cristo, y la oración de la Iglesia no es otra cosa que la oración de Cristo a la derecha del Padre, a la que se asocia y de la que participa, o mejor, a la cual Cristo la asocia y la hace participar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, como signos de la Fe intercesora y orante de la Santa Iglesia y de los efectos que esa oración produce, los sacramentales son tan dotados de una eficacia superior a la de cualquier buena obra privada.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Riqueza espiritual y material puesta a nuestra disposición</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Al atribuir al sacramental un determinado efecto e invocar, sobre este signo sagrado, su poder de impetración, la Santa Iglesia espera obtener a través de él principalmente gracias actuales y, secundariamente, gracias temporales otorgadas con miras a un bien espiritual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, nos recuerda San Alfonso María de Ligorio, “cuando pedimos a Dios gracias temporales, debemos pedirlas con resignación y a condición de que sean útiles para nuestra salvación eterna. Si por ventura el Señor no nos las concediera estemos seguros que nos las niega por el amor que nos tiene, pues sabe que serían perjudiciales para nuestro progreso espiritual”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esta manera, siguiendo las mismas leyes generales que regulan la oración, los efectos de los sacramentales son “sobre todo espirituales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por medio de ellos la Iglesia pide gracias actuales para dar auxilio al ejercicio de las virtudes —especialmente de la Fe, Esperanza y Caridad—, como también para alcanzar el perdón de los pecados veniales, la mejor preparación de la recepción de los Sacramentos y la protección contra los demonios.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las Indulgencias ¿Sacramentales?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las indulgencias también son sacramentales y, como tales, es a través del poder impetratorio de la Iglesia —administradora, en cuanto ministra de la Redención, del tesoro de los méritos de Cristo y de los Santos— que consigue la remisión de las penas temporales que serían satisfechas en el Purgatorio. Lo mismo ocurre con las bendiciones duraderas, aquellas que consagran de manera permanente una cosa o una persona para el servicio de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, quien dice efectos “sobre todo espirituales” admite implícitamente la posibilidad de obtener gracias materiales, mientras éstas cooperen para la obtención de un bien espiritual mayor. Tales pedidos podrán ser, por ejemplo, el alivio de nuestros sufrimientos, el alejamiento de los castigos divinos, la cura de dolencias, una abundante cosecha o un viaje exitoso, etcétera, siempre que sean conforme a la voluntad del Padre Celestial e, insistimos, para mayor santificación del alma. Estas condiciones hacen que tales pedidos materiales, siguiendo las reglas de la oración expuestas más arriba, aunque no sean infalibles, vengan a ser atendidos, si son hechos con sana intención y justa causa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de esta perspectiva, no existe uso de las cosas materiales (de acuerdo a la recta moral) que no pueda ser dirigido a la santificación de los hombres y a la alabanza de Dios, pues los méritos redentores de Cristo extienden, felizmente, su benéfica influencia sobre la criatura y no sólo sobre la humanidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Auxilio en nuestros embates espirituales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, es necesario considerar que, aunque los efectos de los sacramentales no dependan principalmente de la disposición con la que son administrados o recibidos, tal disposición puede concurrir a una eficacia superior. De hecho, el Señor otorga sus dones en mayor cantidad y calidad en virtud de nuestro mérito al identificarnos, por nuestra religiosidad profunda y admirativa, con la Iglesia santa e inmaculada que opera a través de ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque somos hijos de Dios, también y necesariamente somos, por condición de esa afiliación divina, enemigos del primer y peor de entre los enemigos suyos, que es el demonio. Por tanto, del sincero y filial amor a Dios, sólo puede brotar la disposición para vivir en estado de lucha en este campo de batalla que es la Tierra y alcanzar el Reino de los Cielos que los violentos intentan arrebatarlo (Cf. Mt 11, 12).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Echemos mano, pues, a esas “armas” sobrenaturales que nos auxilian a ser victoriosos en las duras, incesantes y, sobre todo, santificantes faenas que tenemos que trabar inevitablemente cada día y, como el Apóstol, podamos decir al fin de esta vida: “He peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la Fe” (2 Tm 4, 7). ¡Dadme, Señor, el premio de vuestra gloria!</p>



<h2 class="wp-block-heading">Bendición de San Blas ¿Sacramental?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El día 3 de febrero muchos fieles van a sus parroquias para recibir la bendición de San Blas, implorando la protección de Dios contra los males de garganta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras pronuncia la fórmula, el sacerdote o diácono les pone en el cuello dos velas bendecidas el día anterior —fiesta de la Presentación del Niño Jesús en el Templo y de Nuestra Señora de la Candelaria— atadas en forma de cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El origen de este hermoso ritual es atribuido por la tradición al hecho ocurrido con el venerado Obispo de Sebaste (actual Armenia) que vivió en el siglo IV. Cierto día, fue llevado hasta un niño que estaba en estado grave, con una espina de pescado atravesada en su garganta. Viendo esto, el santo cogió dos velas, que la madre había ofrecido anteriormente a la Iglesia, y las puso cruzadas sobre el cuello del pequeño que, al ser bendecido, quedó súbitamente aliviado del mal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Padre Ignacio Montojo Magro, EP</em></strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Presentación del Señor</title>
		<link>https://heraldoschile.com/presentacion-del-senor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Heraldos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Jan 2023 16:18:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José llevaron al Niño al Templo, a fin de presentarlo al Señor, según la ley de Moisés&#160;(Cf. Ex 13, 11-13). María, como Cristo,&#160;quiso cumplir hasta la última tilde de la ley;&#160;por eso se acerca al templo para cumplir con todos las obligaciones que exigía la ley [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cu</strong><strong>arenta días después del nacimiento de Jesús</strong>, María y José llevaron al Niño al Templo, a fin de presentarlo al Señor, según la ley de Moisés&nbsp;<em>(Cf. Ex 13, 11-13)</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>María</strong>, como Cristo,&nbsp;<strong>quiso cumplir hasta la última tilde de la ley;&nbsp;</strong>por eso se acerca al templo para cumplir con todos las obligaciones que exigía la ley a la mujer que había dado a luz su primogénito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta&nbsp;<strong>fiesta cierra las solemnidades de la Encarnación&nbsp;</strong>y se conmemora la Presentación del Señor como ley, donde también presenciamos el&nbsp;<strong>Encuentro con Simeón y Ana&nbsp;</strong>(encuentro del Señor con su pueblo), y&nbsp;<strong>la Purificación ritual de la Virgen María.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La fiesta de este día comprende dos de los grandes misterios:&nbsp;<strong>la Purificación de la Santísima Virgen y la Presentación de Jesucristo en el Templo.</strong>&nbsp;Y se celebra con la fiesta de las Candelas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta fiesta se dan la mano la humildad de María y el amor a la misión de Cristo. Ojalá aprendamos en este día estos dos aspectos tan bellos:&nbsp;<strong>la humildad y el sentido de la consagración</strong>, como ofrecimiento permanente a Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Humildad</strong>&nbsp;que es actitud filial en manos de Dios, r<strong>econocimiento de nuestra pequeñez y miseria.&nbsp;</strong>Humildad que es mansedumbre en nuestras&nbsp;<strong>relaciones con el prójimo, que es servicialidad, que es desprendimiento propio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Debemos recordarnos la decisión de cumplir la voluntad de Dios con Espíritu de humildad:&nbsp;<strong>somos criaturas de Dios y nuestra santificación depende de la perfección con</strong>&nbsp;que cumplamos su santa voluntad. (Cfr 1Ts 4, 3).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Significado de la purificación y presentación del Señor</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el Señor dio la ley a su pueblo,&nbsp;<strong>ordenó que las mujeres,</strong>&nbsp;por algún tiempo&nbsp;<strong>después del parto, se&nbsp;</strong>abstuviesen de entrar en el templo, y de tocar cosa alguna de las que fuesen consagradas al culto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este tiempo se limitó a cuarenta días siendo hijo varón, y a ochenta siendo hija, con la obligación de que, pasado este respectivo término, l<strong>a madre se presentase en el templo y ofreciese al Señor en holocausto</strong>&nbsp;un tierno corderillo en acción de gracias por su feliz alumbramiento, y un&nbsp;<strong>pichón ó una tórtola</strong>&nbsp;para expiación del pecado, es decir, de la impureza legal; pero que, si fuese pobre,&nbsp;<strong>en lugar del corderillo</strong>&nbsp;ofreciese otra&nbsp;<strong>tórtola ú otro pichón</strong>, con los cuales,&nbsp;<strong>ofrecidos al Señor por el sacerdote, quedase purificada.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Según la&nbsp;<strong>Ley de Moisés</strong>, el primer hijo en nacer,<strong>&nbsp;el primogénito, le pertenecía a Dios.</strong>&nbsp;El niño debía ser “rescatado”<strong>&nbsp;llevándolo al Templo a los 40 días de nacido y pagando por él al Templo</strong>&nbsp;con un cordero o, si fuesen pobres, con un par de palomas. La liturgia celebra la presentación de Jesús el 2 de febrero por ser esta fecha 40 días después del 25 de diciembre.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Purificación de María:</h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como era costumbre, María, su madre<strong>,</strong> se sometió a la vez al <strong>rito de la purificación</strong> (Cf. Lev. 12, 6-8).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sabemos que&nbsp;<strong>Cristo fue concebido sin mancha de pecado y que su Madre permanecía Virgen.&nbsp;</strong>Por eso, a ella evidentemente&nbsp;<strong>no le correspondía esta disposición de la ley.&nbsp;</strong>Sin embargo,&nbsp;<strong>a los ojos del mundo, le obligaba el mandato.</strong>&nbsp;Y entonces, con toda humildad, como María es obediente en todo al Dios de su pueblo,&nbsp;<strong>se somete a esta ceremonia tradicional y hace la ofrenda de los pobres: dos palomas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La madre debía purificarse en el templo y dejar allí su ofrenda. Debía dejar en el templo un cordero y una paloma:&nbsp;<strong>el cordero simbolizaba el reconocimiento de la soberanía de Dios</strong>&nbsp;y se ofrendaba en acción de gracias por el feliz nacimiento.<strong>&nbsp;El ave se ofrecía para purificación del pecado…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Consumado el sacrificio,&nbsp;<strong>la mujer quedaba limpia de la impureza legal.&nbsp;</strong>En el caso de la gente pobre, no se exigía el cordero, sino dos palomas o tórtolas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Por qué el “rescate” con un cordero o paloma?</h2>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="427" data-id="1027" src="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/collared-ge9a549a9c_640.webp" alt="" class="wp-image-1027" srcset="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/collared-ge9a549a9c_640.webp 640w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/collared-ge9a549a9c_640-300x200.webp 300w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/collared-ge9a549a9c_640-150x100.webp 150w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/collared-ge9a549a9c_640-600x400.webp 600w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="442" data-id="1028" src="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/IMG_0058_20181012_LCRA.webp" alt="" class="wp-image-1028" srcset="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/IMG_0058_20181012_LCRA.webp 700w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/IMG_0058_20181012_LCRA-300x189.webp 300w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/IMG_0058_20181012_LCRA-150x95.webp 150w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/IMG_0058_20181012_LCRA-696x439.webp 696w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/IMG_0058_20181012_LCRA-600x379.webp 600w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">En algunas de las<strong>&nbsp;religiones paganas</strong>&nbsp;de aquel tiempo,&nbsp;<strong>los padres mataban a sus hijos primogénitos para ofrecerlos a los dioses.</strong>&nbsp;Dios enseñó a los judíos que esa práctica es una abominación. En vez de matar al niño debían ofrecer<strong>&nbsp;un cordero por su rescate.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un sacerdote recibía a los padres a la&nbsp;<strong>puerta del Templo y hacía la oración de presentación.</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El encuentro con Simeón y Ana.</h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="529" src="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC.webp" alt="" class="wp-image-1029" srcset="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC.webp 800w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC-300x198.webp 300w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC-768x508.webp 768w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC-150x99.webp 150w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC-696x460.webp 696w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/3640_06072014_SC-600x397.webp 600w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Presentación de Jesús en el templo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Al realizar los ritos previstos en el templo, se encuentran con dos personas fuera de lo común:<strong>&nbsp;Simeón y An</strong>a. Los dos son&nbsp;<strong>ancianos de años, pero jóvenes de alma</strong>. Son personas sabias y piadosas, llenas del Espíritu Santo – con otras palabras: profetas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Forman parte del “resto de Israel”</strong>, es decir, del pequeño círculo de verdaderos israelitas que están&nbsp;<strong>aguardando los tiempos mesiánicos.&nbsp;</strong>Son los que siguen confiando con todo su corazón en las promesas sobre el Mesías y que por eso lo están esperando con ansias como el gran Salvador de su pueblo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es difícil imaginar el inmenso gozo de estos dos ancianos, que antes de morir pueden ver y tocar al Mesías</p>



<h2 class="wp-block-heading">Fiesta de la Candelaria Fiesta de la Presentación del Señor, 2 de febrero</h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="533" src="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK.webp" alt="" class="wp-image-1030" srcset="https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK.webp 800w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK-300x200.webp 300w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK-768x512.webp 768w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK-150x100.webp 150w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK-696x464.webp 696w, https://heraldoschile.com/wp-content/uploads/2023/01/Brazil-Tabor-liturgia-vigilia-pascal-0154-20190420-GK-600x400.webp 600w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>“Luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel” (Lc 2,32).</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>procesión con velas nos recuerda que La Virgen da luz a Jesucristo</strong>, Luz del Mundo, quien se manifiesta a su pueblo por medio de Simeón y Ana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La fiesta de la Presentación del Señor, llamada&nbsp;<em>Hypapante</em>&nbsp;por los griegos:&nbsp;<strong>Cuarenta días después de Navidad,&nbsp;</strong>Jesús fue conducido al Templo por María y José, y lo que podía aparecer como cumplimiento de la ley mosaica era realmente<strong>&nbsp;su encuentro con el pueblo creyente y gozoso</strong>, manifestándose&nbsp;<strong>como luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo Israel.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se llevan&nbsp;<strong>candelas a bendecir</strong>, las cuales&nbsp;<strong>simbolizan a Jesús como luz de todos los hombres.&nbsp;</strong>Su nombre proviene del verbo latino&nbsp;<em>candere</em>,<strong>&nbsp;que significa brillar por su blancura,</strong>&nbsp;estar blanco o brillante por el calor (compárese con “incandescencia”), arder, abrasar, se forma en español la palabra candela; y del griego&nbsp;<em>pyr,</em>&nbsp;que significa fuego (compárese con “pira”), procede la palabra latina&nbsp;<em>purus /pura</em>, que contiene también la idea de seleccionar, de elegir. Ambos nombres, pues, encierran la sugestiva<strong>&nbsp;idea de fuego.</strong></p>
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